Un paso más cerca del sicario que mató al agente federal de EE. UU. Jaime Zapata
![Los dolientes se reunieron el martes en el funeral del agente especial del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE, por sus siglas en inglés) de los Estados Unidos, Jaime Jorge Zapata, quien fue balaceado por sicarios sospechosos de ser miembros de un cártel narcotraficante en México. [REUTERS/Brad Doherty/Pool]](/images/shared/images/2011/04/21/MEXICO-POLICEAP.jpg)
Los dolientes se reunieron el martes en el funeral del agente especial del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE, por sus siglas en inglés) de los Estados Unidos, Jaime Jorge Zapata, quien fue balaceado por sicarios sospechosos de ser miembros de un cártel narcotraficante en México. [REUTERS/Brad Doherty/Pool]
Las autoridades mexicanas y estadounidenses continúan una persecución vigorosa de los responsables del ataque a los dos agentes federales de los Estados Unidos, que dejó a uno muerto y al otro lesionado en una carretera en el estado mexicano de San Luis Potosí, en febrero.
Hasta ahora, cuatro hombres, todos ellos sospechosos de formar parte del cártel narcotraficante de Los Zetas, han sido arrestados en relación con la muerte de Jaime Zapata, de 32 años, agente del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE, por sus siglas en inglés) de los Estados Unidos.
Zapata y su compañero del ICE, Víctor Ávila, que resultó lesionado en el ataque, viajaban en la carretera principal camino a la Ciudad de México cuando fueron atacados el 15 de febrero. Dos vehículos con sicarios interceptaron su Suburban blindada, según las autoridades de México y los Estados Unidos. Uno de los sicarios disparó desde el vehículo a través de una pequeña abertura en la ventana, matando a Zapata e hiriendo a Ávila en la pierna.
Fue el primer asesinato de un oficial del orden público de los Estados Unidos en más de 25 años. Ambos agentes habían sido asignados a la Embajada de los Estados Unidos en la Ciudad de México; ninguno de los dos estaba armado, de acuerdo con las leyes mexicanas.
El arresto más reciente ocurrió el 2 de abril. El Secretario de Seguridad Pública de México hizo el anuncio. José Manuel García Soto, alias “El Zafado,” de 30 años, fue puesto bajo custodia ese sábado en la ciudad de San Luis Potosí durante una redada en la que la policía sospechaba era una casa de seguridad de Los Zetas. El comunicado de prensa decía que había una víctima secuestrada en la casa esperando el rescate, pero las autoridades no identificaron a la víctima. García Soto fue arrestado junto con otros cuatro sospechosos de ser miembros de Los Zetas, pero fue el único implicado en el ataque contra los agentes de los Estados Unidos.
García Soto dijo que ayudó en la emboscada a los dos agentes de la ICE por órdenes de Julián Zapata Espinoza, alías “El Piolín”, descrito como uno de los líderes de Los Zetas en San Luis Potosí, dijeron las autoridades. Zapata Espinoza fue arrestado al inicio de la investigación.
En la Conferencia Internacional para el Control de Drogas que se celebra cada año, llevada a cabo en Cancún, México, del 4 al 7 de abril, Michelle Lionhart, jefa de la Administración de Cumplimiento de Leyes sobre las Drogas (DEA, por sus siglas en inglés) de los Estados Unidos, elogió la cooperación entre las agencias del orden público de México y los Estados Unidos, especialmente en el citado caso de Zapata.
"Gracias a esa cooperación y esos vínculos, hemos podido incautar millones y millones de dólares, lo cual, a su vez, nos ha permitido disolver estas organizaciones", dijo Lionhart en conferencia de prensa. Poco después del ataque de los agentes, las autoridades mexicanas arrestaron a Zapata Espinoza y a cuatro de los miembros de su pandilla durante una redada en una supuesta casa de seguridad de Los Zetas en San Luis Potosí. Él dijo a los soldados que un grupo de sicarios de Los Zetas confundió el vehículo de los oficiales con el de una pandilla rival, según reportó Associated Press.
Otros dos arrestos han sido vinculados a la muerte del agente del ICE: el de Miguel Rojo Ocejo, alías “El Oso Rojo,” el 27 de febrero; y el Mario Jiménez Pérez, alías “El Mayito,” de 41 años, el 5 de marzo.
Al menos una de las tres armas usadas en el ataque contra los dos agentes fue comprada en los Estados Unidos, según el Departamento de Alcohol, Tabaco, Armas de Fuego y Explosivos (ATF, por sus siglas en inglés) de los Estados Unidos. Las tres armas fueron decomisadas por las autoridades mexicanas y, según los documentos de los tribunales, las autoridades del ATF dijeron que rastrearon una de las armas, una AK-47 hecha en Rumania, hasta Otilio Osorio, de 22 años, que vive en el área de Dallas con su hermano. Presuntamente, Osorio compró el arma el 10 de octubre de 2010, en el área metropolitana de Dallas/Fort Worth. Las agencias del orden mexicanas dijeron que sus pruebas de balística mostraron que la AK-47 fue una de las tres armas usadas en el ataque a los agentes.
Osorio y su hermano, Ranferi, de 27 años, fueron acusados en enero, en un caso no relacionado, por posesión de armas de fuego con números de serie destruidos, después de que una reserva oculta de armas fue incautada cerca de Laredo, como parte de una investigación que involucraba a Los Zetas.
La investigación del ataque a los agentes de los Estados Unidos continúa. Aunque ni las autoridades mexicanas o ni las estadounidenses han expresado si esperan más arrestos. A finales del mes pasado, los gobiernos de ambos países ofrecieron grandes recompensas por el arresto y la condena de los sicarios que ultimaron a Zapata.
El Departamento de Estado de los Estados Unidos está ofreciendo $ 5 millones de dólares, mientras que el FBI, en combinación con el ICE, ha establecido un línea telefónica de denuncias abierta las 24 horas al (866) 859-9778. Desde México se puede proporcionar información llamando al +001 (800) 225-5324. México está ofreciendo hasta $ 10 millones de pesos y ha establecido las líneas telefónicas (55) 53-46-15-44 y (55) 53-46-00-00, extensión 4748, en la Ciudad de México, para denuncias. Fuera de la Ciudad de México, las personas pueden llamar al 01-800-831-31-96.




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