Aunque el zar antidrogas de E.U.A. Gil Kerlikowske apoya enviar helicópteros y equipo a las fuerzas mexicanas con el fin de combatir a los poderosos cárteles de la droga, también piensa que reducir la voraz demanda de drogas ilícitas de los Estados Unidos —mediante programas de prevención y tratamiento— es

E.U.A. se propone a mitigar la demanda de drogas ilegales

Volumen 3, No. 1 2010

Aunque el zar antidrogas de E.U.A. Gil Kerlikowske apoya enviar helicópteros y equipo a las fuerzas mexicanas con el fin de combatir a los poderosos cárteles de la droga, también piensa que reducir la voraz demanda de drogas ilícitas de los Estados Unidos —mediante programas de prevención y tratamiento— es la clave para vencer a los narcotraficantes.

Es un mensaje que ha comunicado a menudo desde que asumió su rol como zar antidrogas en mayo, y se vio enfatizado cuando fue a Ciudad de México para una visita de cuatro días en julio. Estando allí, visitó dos centros de rehabilitación para drogadictos. También ofreció elogios y apoyo a la Oficina del Procurador General de la República Mexicana cuando anunció un programa piloto para establecer los primeros tribunales de drogas en México, los cuales permitirán enviar a algunos procesados a programas de rehabilitación antidroga en lugar de a la cárcel.

TRATAMIENTO OBLIGATORIO

“Estados Unidos está colocando un mayor énfasis en el tratamiento y la prevención, con la meta de reducir el número de estadounidenses que usan drogas. La menor cantidad de usuarios debilitará a los proveedores de droga al eliminar sus mercados”, señaló Kerlikowske durante su visita a México.

“El énfasis en la prevención y el tratamiento significa enfocar los recursos inteligentemente hacia programas que sean eficaces”, comentó. “Ayudar a los jóvenes a aprender sobre los peligros de las drogas, identificar drogadictos que necesitan ayuda para dejarlas y brindar niveles adecuados de tratamiento, son todos aspectos que contribuirán a disminuir el uso de drogas. Los programas exitosos como los tribunales de drogas, los cuales ayudarán a romper el ciclo de adicción y delincuencia al imponer tratamiento obligatorio a ciertos procesados, van a recibir un fuerte apoyo”.

Los narcotraficantes mexicanos suministran alrededor del 90 por ciento de la cocaína usada en E.U.A., así como grandes cantidades de marihuana, metanfetaminas y heroína.

En marzo del 2009, la Secretaria de Estado Hillary Clinton prometió que Washington respaldará a México en su lucha contra los cárteles de la droga y anunció que E.U.A. contribuirá US$ 80 millones para que México compre helicópteros para reforzar su arsenal contra los narcotraficantes. Esto es sólo parte de un compromiso mucho mayor conforme a la Iniciativa Mérida para suministrar equipo, entrenamiento y apoyo a México.

REDUCIENDO LA DEMANDA

En su batalla contra los cárteles de la droga, las autoridades mexicanas argumentan desde hace tiempo que Estados Unidos también puede ayudar a reducir la demanda de drogas ilegales y detener el flujo de armas y dinero en efectivo desde E.U.A. a los narcotraficantes.

La Estrategia Nacional Antinarcóticos de la Frontera Suroeste, anunciada en junio, aspira a cortar el flujo de armas y dinero a las organizaciones narcotraficantes mexicanas, y Kerlikowske va a supervisar dicha labor. Como ex jefe de policía, respalda plenamente las medidas del orden público contra los narcotraficantes, pero también sabe que mientras se mantenga alta la demanda de droga, los delincuentes van a tratar de suministrarla.

La demanda en E.U.A. es enorme. “Las últimas cifras federales demuestran que 114 millones de estadounidenses han usado drogas ilegales en algún momento, y 20 millones son usuarios actuales”, reportó la Associated Press en mayo.

Kerlikowske reconoce que puede ser imposible eliminar el uso ilegal de drogas en E.U.A., pero piensa que puede reducirse la demanda educando a la gente para que no las use y ayudando a las personas a dejar de usarlas. Las campañas de relaciones públicas y sitios Web —como www.justthinktwice.com, www.theantidrug.com y otros— están destinados a prevenir el uso de drogas. Los tribunales de drogas y los programas de tratamiento apuntan a lograr que los usuarios dejen la droga.

Kerlikowske piensa que E.U.A. tiene que aumentar en gran medida la labor de prevención y tratamiento antidroga, y ha citado varios programas exitosos que quisiera ampliar. El primer tribunal de drogas fue creado en Miami en 1989, y hoy hay más de 2,300 en todo Estados Unidos, los cuales atienden a más de 120,000 personas al año. Durante una ceremonia para marcar el vigésimo aniversario de los tribunales de drogas, Kerlikowske dijo que se necesitan aún más tribunales de drogas.

Éstos no sólo ofrecen tratamiento para los drogadictos, sino que también ayudan a reducir la delincuencia. En una entrevista con National Journal.com, Kerlikowske explicó que los datos muestran que hasta un 80 por ciento de las personas arrestadas abusan de la droga. “No importa si llegan por motivos de violencia doméstica, robo o algo distinto; el nexo de la droga está presente en todo”, explicó.

Para el presupuesto del ejercicio fiscal 2010, se triplicó el financiamiento destinado a tratamientos antidrogas en las cárceles del país, aunque eso ni siquiera se acerca a poder ofrecer tratamiento a todos los reos que lo necesitan.

Someter a tratamiento a los delincuentes sospechosos puede no detener toda la delincuencia, pero ayuda. La Asociación Nacional de Profesionales de Tribunales de Drogas reporta que el 60 por ciento de los delincuentes relacionados con la droga enviados a la cárcel vuelven a delinquir, en comparación con el 17 por ciento de los egresados del tribunal de drogas.

“Es obvio que el tratamiento funciona”, indicó Kerlikowske a CNN. “La presidencia de Obama reconoce que la adicción es una enfermedad. Se trata de una enfermedad como muchas otras. No es una falla moral de alguien. Hay tratamientos para ella. Además hemos visto —y he conocido personalmente— a docenas de personas que se han sometido con éxito al tratamiento, que han podido reencauzar sus vidas. Han podido volver a sus vecindarios. Están trabajando, son personas productivas y pagan impuestos. Es algo maravilloso”.

México también tiene un problema con los drogadictos, y según reportes de los periódicos San Francisco Chronicle, Los Angeles Times y el noticiario UPI, la situación está empeorando. E.U.A. ha prometido colaborar con México para establecer tribunales de drogas y para apoyar programas de rehabilitación. Las autoridades mexicanas ya están participando en esta labor. Al anunciar el programa piloto de tribunales de drogas en el estado de Nuevo León, la Oficina del Procurador General destacó que un tercio del dinero recuperado de los narcotraficantes se destinará a nuevos centros de rehabilitación, y que favorece establecer una red nacional de tribunales de drogas.

Como jefe de la Oficina de Política Nacional de Control de Drogas de la Casa Blanca, Kerlikowske ayuda a supervisar docenas de entidades que combaten el comercio ilegal de droga, y es responsabilidad de su oficina formular e implantar la Estrategia Nacional de Control de Drogas del Presidente.

OFRECIENDO UNA NUEVA VIDA

Ya existen varios programas de prevención y tratamiento establecidos para reducir la demanda de drogas y, durante sus primeros meses en el cargo, Kerlikowske viajó por los Estados Unidos en una gira de 18 ciudades para informarse acerca de diversos programas exitosos que pueden incorporarse a la Estrategia Nacional de Control de Drogas del 2010. En Seattle, donde desempeñó el cargo de Jefe de Policía antes de ser nombrado zar antidroga, elogió un programa diseñado según el “modelo High Point”. En el 2004, la policía en High Point, Carolina del Norte, reunió evidencia sobre vendedores callejeros de droga no violentos, luego mostraron a los vendedores esa evidencia. Se presentaron dos opciones a los vendedores: Seguir vendiendo y se usaría la evidencia para enviarlos a la cárcel, o dejar de vender y recibirían apoyo de la comunidad y de las entidades de servicios sociales para poder cambiar su vida. En los últimos cinco años, no ha habido casi nada de comercio callejero de droga en High Point, y la delincuencia violenta ha disminuido en un 20 por ciento, reportó The Seattle Times. Se han implantado programas similares en Chicago, Indianápolis, Milwaukee, Nashville, Tennessee, así como en Seattle, y el gobierno federal espera ampliar los programas a otras áreas.

En Montana y Utah, los programas de tratamiento para los usuarios de metanfetaminas están recibiendo elogios por sus exitosos resultados. Kerlikowske destacó que el programa de Utah “demuestra que hay esperanza” y que “la gente puede y efectivamente se recupera de la adicción a las metanfetaminas”, reportó el Deseret Morning News en Salt Lake City. Los anuncios televisivos del programa de Utah se incorporarán en una campaña educativa pública nacional de la oficina de Kerlikowske, reportó el periódico.

En Tampa, Florida, Kerlikowske visitó un centro que ofrece tratamientos antidrogas, prevención y servicios de intervención. El debate se concentró en el abuso de los fármacos con receta, el cual señaló como un problema creciente. El zar antidrogas dijo que la información que recibió se incorporaría a la estrategia nacional.

En Baltimore, encontró un programa de tribunales de drogas que pone un gran énfasis en la supervisión de libertad condicional y obtiene buenos resultados. También visitó un tribunal de drogas en el condado de Orange, California, que ayuda a los veteranos de guerra. Dijo en la National Public Radio, “Con demasiada frecuencia es fácil comparar a un tribunal de drogas con una labor de servicio social, etc. Francamente, se trata aquí tanto de la prevención delictual y de la seguridad pública como de recuperar la vida de una persona”.

En cuanto a los millones de usuarios y drogadictos que salen de la cárcel o que no tienen antecedentes penales, hay un acceso limitado a los programas de tratamiento, especialmente para los pobres. El Presidente Barack Obama ha dicho que desea un sistema nacional de atención médica para evaluar el abuso de drogas y ofrecer programas de tratamiento, tal como los tratamientos que se ofrecen para enfermedades tradicionales. Sin embargo, queda claro que Kerlikowske tiene plena conciencia de la necesidad de lograr que los programas de tratamiento sean accesibles a todos. También apoya la investigación para hacer más eficaces los programas de tratamiento. Esto se refleja en la selección de su principal subdirector, A. Thomas McLellan, quien posee 35 años de experiencia en investigación de la adicción.

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